El central zurdo que Deco tiene en la agenda del Barça para verano
En pleno tramo decisivo de la temporada 2025/26 y proceso electoral en el FC Barcelona, la dirección deportiva encabezada por Deco sigue trabajando con vistas al futuro. El responsable de la secretaría técnica blaugrana debe planificar el próximo curso independientemente de lo que suceda en las urnas el próximo 15 de marzo. Aunque difícilmente continuará en caso de que Joan Laporta no gane unos comicios en los que es claro favorito, el luso-brasileño cumplirá con su labor de planificar el año que viene hasta que esté en el cargo.
Si la semana pasada informábamos en SPORT de que Deco tiene un acuerdo con el Manchester United para pagar a plazos la opción de compra de 30 millones de euros para adquirir en propiedad a Marcus Rashford y este miércoles avanzamos en exclusiva su cumbre con el representante de Andreas Christensen para renovar un año el contrato que expira el 30 de junio, el director deportivo del Barça también explora posibles fichajes para reforzar la plantilla actual. El equipo necesita, desde su punto de vista, a un delantero centro y un defensa.
Según ha informado el 'Barça reservat' de '3Cat', uno de los futbolistas que más gusta a Deco para la zaga es Nathan Aké. Con contrato hasta 2027 y 31 años, desde los despachos de la Ciutat Esportiva Joan Gamper se considera que el Manchester City, que ya tiene a otros jugadores de presente y futuro como Gvardiol, Rúben Dias, Guéhi o Khusanov, podría estar dispuesto a negociar a buen precio la salida del defensa neerlandés, que puede jugar tanto de central como de lateral izquierdo.
Oportunidad de mercado
Además de cubrir dos necesidades del equipo de Hansi Flick, Aké podría ser una buena oportunidad de mercado en el complicado contexto económico del Barça. Y es que aunque esta misma semana el club ha recibido buenas noticias con su límite salarial, la entidad aún tiene mucho trabajo por hacer. Considerando también que el esfuerzo en la demarcación de ‘9’ debería ser mayor, un perfil como el de Nathan encajaría en todas las parcelas. Esta temporada, Pep Guardiola no está contando con él con regularidad (1.129 minutos en 24 partidos, con solo 12 titularidades y la mayoría de ellas en la Carabao Cup).
Cabe recordar que el Barça ya contempló el fichaje de Aké el pasado invierno tras la lesión de larga duración de Christensen. Finalmente el club apostó por incorporar únicamente a Joao Cancelo en calidad de cedido, una operación que en los últimos partidos está adquiriendo todo el sentido del mundo, pero Deco no ha eliminado el nombre de Nathan de su agenda de cara al futuro. Los centrales que, por ahora, se mantienen como prioridad en la lista del Barça, si hay dinero, son Bastoni (Inter) y Van de Ven (Tottenham).
La Verneda vuelve a creer en el Júpiter
Lo que cambian dos partidos. Hace apenas una semana, el ambiente en La Verneda era plomizo. Siete jornadas sin ganar pesaban como una losa sobre un CE Júpiter que veía cómo el abismo del descenso a la Liga Élite se hacía cada vez más profundo. Se hablaba de crisis y de dinámicas perdedoras. Pero en dos jornadas, el equipo masculino ha logrado una metamorfosis espectacular.
La resurrección comenzó con una victoria balsámica a domicilio ante el Manlleu (1-2), un triunfo que actuó como un desfibrilador moral. Pero la verdadera prueba de algodón llegaba este fin de semana en el regreso a casa, casi un mes después, ante un rival directo: el Ciudad Cooperativa. Juanjo García, el técnico grisgrana, agitó el árbol con una decisión valiente: dar la titularidad al debutante Dani Ruiz. La apuesta no pudo salir mejor. Ruiz brilló, convirtiéndose en el catalizador del juego ofensivo en un triunfo por 2-1 que hizo rugir de nuevo a La Verneda tras casi tres meses de sequía local.
Este Júpiter es otro. Ha recuperado su identidad: solidez colectiva, destellos de calidad individual y carácter para sufrir en el tramo final. Sumar seis puntos vitales en seis días ha transformado el miedo en fe. La permanencia, que parecía una quimera, está ahora a tan solo un punto. La Verneda vuelve a ser un fortín y la conexión con la afición se ha reavivado. El trabajo no está hecho, quedan muchas "finales", pero la confianza renovada invita al optimismo. Próxima parada: el Valls, un equipo de playoff que solo saca seis puntos a un Júpiter que ha despertado y ya no tiene miedo a nada.