Veinticinco partidos consecutivos encadenaba el Atlético de Madrid sin ganar en el Camp Nou. De hecho, Diego Simeone nunca había ganado al Barça en el feudo culé en dieciocho partidos disputados. Pero la cuenta llegó a su fin este miércoles y con polémica incluida.
El técnico rojiblanco se quitó un peso de encima en la ida de los cuartos de final de la Champions para agrandar todavía más su leyenda en el club colchonero. Había que remontarse al 5 de febrero del 2006, hace más de veinte años, para encontrar la última victoria del Atlético en el Camp Nou.
Llegó en la competición liguera, con un doblete de Fernando Torres y otro tanto de Maxi Rodríguez (Larsson había descontado) para asaltar el territorio culé en una época en la que Lamine Yamal todavía no había nacido y el hijo de Simeone, Giuliano, tan solo tenía tres años.
Desde entonces, el Atlético de Madrid tan solo había logrado derrotar al Barça a domicilio en una ocasión, el pasado 21 de diciembre de 2024 en Liga, pero por aquel entonces el partido se disputó en el Estadi Olímpic Lluís Companys con goles de Pedri, Rodrigo De Paul y Sorloth.
Pero la primera victoria del Cholo en el Camp Nou llegó en el mejor escenario posible: la ida de los cuartos de final de la Champions y con la vuelta todavía por disputarse en el Metropolitano. No en vano Simeone se mostró eufórico tras el encuentro y quiso sacar pecho de los últimos resultados positivos cosechados ante el equipo de Hansi Flick, a quien ya eliminaron de la Copa del Rey hace unas semanas: "Sabíamos que ellos generan esas situaciones con línea adelantada y siempre les hemos hecho daño, siempre hemos tenido situaciones de gol".
La postura del Cholo sobre la polémica
Y mientras todas las miradas se centran en el colegiado del encuentro y en el VAR, Simeone dejó clara su postura con respecto a las jugadas polémicas. "La verdad es que estoy lejos de donde aparece la jugada. Y aparentemente viene la falta, que ya el VAR le señala al árbitro para confirmar la expulsión", dijo sobre la roja a Cubarsí. Y más contundente fue con el no penalti de Marc Pubill.
"Si estaba lejos de la de Giuliano, la de Musso estaba más lejos aún; lo que sí hay es sentido común. Si Marc Pubill, que estaba recibiendo un supuesto pase para empezar la jugada, interpretó lo que interpretó y el árbitro interpretó lo mismo que interpretó Marc Pubill, es porque solamente hay sentido común del juego. Después podemos buscar todas las situaciones que queremos para, obviamente, opinar", concluyó sobre la polémica.