El UCAM Murcia CB 2025-2026 no se merece acabar la temporada eliminado en dos partidos por el Barça en los cuartos de final de los play off. Aunque enfrente tenga un rival con un potencial sobresaliente como el Barça, se ha ganado el derecho a más. Los universitarios, tras lograr 25 victorias en liga, una cifra que en otras campañas le habría valido para ser segundos pero que en esta les dejó cuartos, se encuentran contra las cuerdas tras perder el primer partido en casa el pasado martes (68-91).
Este equipo ha demostrado que se puede confiar en él porque una de sus virtudes a lo largo del curso es que se han levantado cada vez que ha sufrido una decepción. La primera la vivió allá por el mes de septiembre, cuando se quedó fuera de la Basketball Champions League y, a continuación, firmó el mejor arranque histórico en liga pese al complicado calendario que tuvo en las primeras jornadas. La segunda fue en diciembre, cuando tuvo la oportunidad de convertirse en líder y cayó ante el Real Madrid, pero eso no fue óbice para que bajara los brazos y terminó siendo cabeza de serie en la Copa del Rey. La tercera fue precisamente en el torneo copero, donde cayó derrotado ante el Barça en cuartos de final, para después sufrir otra dura derrota ante el Valencia y encadenar seguidamente la mejor racha de triunfos de su historia en liga, con siete. La cuarta llegó en las semifinales de la FIBA Europe Cup, donde tras caer a manos del PAOK, mantuvo su ambición para acabar cuarto la liga. Y la quinta y última fue contra el Barça este martes. La respuesta a este último desengaño se conocerá esta tarde (19:00 horas, DAZN) en el Palau Blaugrana, donde el UCAM se juega seguir con vida a una sola carta.
"Yendo a remolque nos hemos frustrado"
No ha estado acostumbrado en los últimos meses el conjunto de Sito Alonso a ir a remolque en los partidos. Salvo en contadas ocasiones, ha dominado a sus rivales. Y quizás por eso entró en bloqueo mental en la segunda parte contra el Barça. «Yendo a remolque nos hemos frustrado», admitió el entrenador. Ahora, con otra lección aprendida, viaja a Barcelona, donde nadie duda que pueda ganar pese a la amplia diferencia con la que ganaron los azulgranas el primer partido, pero también donde, por lógica, puede perder. Y como cada partido, y más de play off, es un mundo, el UCAM hizo ayer las maletas, con el 1-1 puesto en el rótulo del autobús, con el firme propósito de volver a jugar en el Palacio el sábado y reencontrarse con sus aficionados, que al igual del equipo, salieron frustrados del primer encuentro. Porque aunque parezca sorprendente, esta vez los seguidores creían ciegamente en un triunfo en ese duelo. De hecho, muchos daban por hecho que los universitarios superarían la eliminatoria porque se sentían favoritos y que se citarían con el Real Madrid, que también perdió en su pista, en semifinales. Pero subestimar al Barça es «una falta de respeto», como expresó Alonso, el técnico de un plantel al que nadie puede dar por derrotado.
Ahora el equipo murciano se enfrenta a una utopía, a otra más. Pero en la cabeza de los jugadores debería resonar una frase de Robe Iniesta, el vocalista de Extremoduro que falleció unos meses: «Todos sabemos que una utopía es algo imposible, pero con un matiz muy importante: es imposible en ese momento, en el momento de su planificación. ¿Alguien tiene un plan para salvar el mundo? Pues cuanto más difícil sea el plan, más orgulloso estarás de él, y si es imposible, mejor aún, porque en el fracaso entra también la gloria», decía el poeta del rock español.
Pero este UCAM Murcia sabe bastante de utopías, porque hace solo dos años se plantó en la final de la liga sin ganar un solo partido en casa, algo que no podría hacer en esta ocasión porque cuenta con la ventaja de campo. Pero remontadas en play off de cuartos de final tras palmar en el primer encuentro se han dado bastantes en la historia. Y si en la 2024-2025 fueron capaces algunos de los jugadores que aún siguen en la plantilla de convertir una utopía en realidad, que nadie descarte que vuelva a ocurrir. Y si no pasa, la temporada siempre quedará en el recuerdo de todos los aficionados, que han disfrutado y sonreído más que nunca con su equipo de baloncesto.
Sant-Roos, la duda para hoy
El alero cubano Howard Sant-Roos se llevó la mayor parte de los golpes en el primer partido. En el segundo cuarto resbaló y se fue al banquillo cojeando. Y cuando regresó ya en el último, sufrió una caída que le provocó con un fuerte impacto en la cabeza. El veterano jugador es duda para esta tarde por ese tobillo maltrecho. No sufre rotura, pero sí fuertes dolores.