El ‘Dibu’ Martínez volvió a ser protagonista en una final. El argentino se crece en las grandes noches y lo volvió a demostrar en la Europa League con el Aston Villa. El equipo de Unai Emery conquistó la competición de plata de la UEFA con un contundente 0-3 ante el Friburgo, en un partido en el que el meta de Mar del Plata dejó varias paradas de mérito y una confesión posterior que dejó alucinado a todo el mundo: jugó con un dedo roto.
“Lo que conseguimos fue hermoso. Es un orgullo, sigo creciendo partido a partido. Hoy me rompí el dedo en la entrada en calor (el calentamiento), pero no hay mal que por bien no venga”, mencionó el portero albiceleste después de conquistar su séptima final. Aún no ha perdido ninguna, un registro impresionante.
Pese al percance físico, el ‘Dibu’ pudo jugar igualmente tras ser atendido sobre el césped, aunque reconoció que se sintió extraño durante el encuentro. “Nunca tuve una rotura de dedo, pero cada vez que agarraba la pelota se me iba para el otro lado. Son cosas que hay que atravesar”, admitió.
Sin sorpresas para el Mundial
No obstante, la noticia asustó a los argentinos. El Mundial está a la vuelta de la esquina y el ‘Dibu’ Martínez es uno de los hombres de confianza de Scaloni. Ahora deberá tratarse la fractura, que, a priori, no debería lastrarle en la cita mundialista. Eso sí, todo indica que no jugará el partido del fin de semana contra el Manchester City en la Premier League.
Cabe recordar que el ‘Dibu’ apuntaba a dejar el Aston Villa al final de la pasada temporada. En mayo, después de ganar al Tottenham por 2-0 en Villa Park, rompió a llorar. Los rumores lo situaban lejos de Birmingham, con un gran contrato de Arabia Saudí sobre la mesa y la opción de buscar otro club de primer nivel para seguir compitiendo en la élite de cara a este Mundial.
No obstante, al final no salió, se quedó en el club ‘villano’ (tiene contrato hasta el verano de 2029) y ha vuelto a ser clave en una temporada histórica: título de la Europa League y puestos de Champions League en Liga. Por delante, un ilusionante Mundial con Argentina, en el que deberá defender la corona conquistada en Qatar.