La zurda mágica de Jardí, su 'banquillazo', el galgo Lalo Arantegui y la estrella del Real Zaragoza
Ya había estado donde está ahora, de modo que todos conocíamos su perfil profesional, sus virtudes, sus defectos y cuál es su modus operandi en el mercado. El fichaje de Jaume Jardí fue uno de los primeros movimientos que Lalo Arantegui realizó cuando fue confirmado de vuelta como director deportivo a principios de marzo pasado, momento en el que el Real Zaragoza decidió cortar por lo sano y despedir a la vez a Txema Indias y a Rubén Sellés. La temporada amenazaba ruina y en ruina terminó. biznow.biz
Arantegui lo tuvo claro. Jardí estaba firmando una temporada espectacular en el Nástic de Tarragona, al final de la Liga 11 goles y cinco asistencias, bagaje más que suficiente para haber dado el salto de categoría y haberse convertido en jugador de Segunda División. El director deportivo tuvo buen ojo, estuvo ágil y convenció a Jardí como se convence en el fútbol y en el mundo profesional: con capacidad de seducción con la marca y, sobre todo, con una excelente oferta económica. Lalo estuvo como un galgo en este caso (con otros fichajes ha sido más manso...).
Desde que lo contrató, el Real Zaragoza le dio a Jaume estatus de estrella en Primera RFEF por el desembolso económico que supuso la operación: tres temporadas con una ficha realmente notable desde el primer segundo. Durante el verano, el extremo catalán no se desperezó. Su juego fue demasiado insulso y sin impacto para un futbolista de su cualificación técnica.
Tampoco en Tarragona, en el estreno liguero, donde jugó un mal partido y su equipo perdió. Jardí fue uno de los que pagó la derrota contra el Nástic. Empezó desde el banquillo ante el Antequera y saltó al campo en la segunda parte junto a Sangalli y Pereira después de una primera catastrófica.
Fue en esos 45 minutos cuando comenzó a enseñar de qué es capaz. La sociedad que formó por la banda derecha con Sangalli funcionó perfectamente y decantó el encuentro del lado blanquillo. Buenas mezclas, zurda distintiva, buenos centros, buen entendimiento de cada momento del partido, vuelo y peligro en las botas.
Donde debe hacerlo un futbolista, en el campo, Jaume Jardí reclamó para sí el espacio de titular en ese costado del ataque del Real Zaragoza después de haber probado la suplencia y sus efectos curativos. Ibai Gómez lo incluyó en el once titular en Torremolinos y el encuentro del catalán fue extraordinario, decisivo para la victoria. Hizo un gol majestuoso con un disparo directo de falta realmente brillante y gestó el 0-1 con un chut magnífico que rebotó en el larguero y luego en el portero local. Además, asistió a Diego González en el 0-2 y a Saidu en el 1-4.
Criado en la cantera del Barcelona y con experiencia en La Fábrica del Real Madrid, Jardí tiene solo 24 años y una casta de formación de buen galgo. Es el jugador con mejor pie de toda la plantilla. Fue contratado para ocupar un rol estelar en Primera RFEF. Y como estrella respondió en Torremolinos.
Adeyemi, una revelación inesperada
El partido ante el Levante lo abrochó a última hora un gol de un jugador diferente. Con aura, se podría decir, seguiendo terminologías de último momento: lo cierto es que Karim Adeyemi llegó al Barça sin hacer demasiado ruido, a un precio casi irrisorio dado los tiempos que corren (22 millones de euros) y ya ha firmado varios momentos de postal. Apariciones fugaces pero muy descatadas, con golazos incluidos.
Leer la noticia completaEl pie de Arnau Tenas, un arma más para el Mallorca
Arnau Tenas demostró ayer la importancia que tiene en el fútbol actual contar con un portero que tenga buen juego de pies. En una época en la que muchos equipos optan por presiones altas persiguiendo al hombre, es vital tener un guardameta que pueda poner en ventaja a sus compañeros.
La capacidad del de Vic con los pies es conocida de sobra desde hace tiempo; ha salido de la ‘escuela Barça’ y no se achanta nunca para salir tocando desde atrás. El primero que marcó ayer el Mallorca viene de una acción brillante en la que Arnau habilita a Adri Fuentes con un saque largo y deja solo al delantero para que la ponga por encima de Diego Fuoli, abriendo así el marcador de un partido que se auguraba complicado.
Así lo explicaba tras el duelo el propio futbolista: «Lo he visto, le he metido una bomba, y por suerte ha sido gol. Ya está, uno más. Y tres puntos, que es lo más importante».
Y es que no tan solo fue la asistencia. Ante la presión alta y agresiva del Sabadell, el criterio y el buen pie de Tenas fueron claves para que el Mallorca no se ahogase en su mitad de campo. De hecho, el cancerbero fue el segundo jugador de los bermellones que más pases hizo durante el encuentro (58), tan solo por detrás de Manu Morlanes (63).
El conjunto balear dispone así de un arma más para hacer daño a sus rivales. Si ya el balón parado estaba siendo una baza peligrosísima, ayer se demostró que el Mallorca puede crear peligro incluso desde su propia área. La capacidad de Adrián Fuentes para ir al espacio y ganarle la espalda a la defensa contraria es también un complemento perfecto para el buen pie y la picardía de Tenas en este tipo de situaciones.
Luis García dijo en rueda de prensa que era no jugada que no se había ensayado previamente. Sin embargo, está claro que será un recurso que los bermellones seguirán utilizando para encontrar el gol por la via rápida
