Próxima parada: Lyon. El RC Celta de Vigo ya conoce a su rival para los octavos de final de la Europa League. Se acaban así las 13 horas de debates, vaticinios y pronósticos en la que cada aficionado enumeraba los argumentos a favor y en contra de cada opción: los Peaky Blinders o los recuerdos de un Villa Park conquistado ya en dos ocasiones frente a una menor fortaleza de los galos con Endrick al frente. También las posibles conexiones con cada una de las dos ciudades, ya que en esta ocasión los viajes ofrecen por primera vez desde septiembre una opción directa en avión.
El partido de ida se jugará en Balaídos el jueves 12 de marzo, mientras que el de vuelta tendrá lugar el jueves 19. Esta fecha es uno de los festivos autonómicos aprobados por la Xunta para este año, por lo que se espera un desplazamiento masivo en el último «puente» antes de la primavera.
Vuelos posibles
En ese sentido el Olympique de Lyon es la mejor opción a nivel movilidad ya que recorta sensiblemente los tiempos de viaje respecto a Birmingham. La mejor opción llega de la mano de Easyjet desde Oporto, ya que la compañía de bajo coste ofrece hasta tres vuelos diarios por sentido entre sus dos bases. Así, las opciones solo de ida que permitían llegar con antelación a la capital del Ródano superaban los 200 euros, mientras que en horario incompatible se quedaban en apenas 43 euros.
La web de la compañía registró picos de casi 800 personas y algunos aficionados vieron cómo pasaban de 150 euros a más de 400 el precio de los billetes en su cesta de compra.
Desde Madrid-Barajas Iberia ofrece tres salidas diarias a las 10.05 horas, 16.50 y 21.55 horas que permiten enlazar, con dificultades, con sus vuelos desde Peinador. Por desgracia, ni Easyjet ni Volotea vuelan en horarios o fechas compatibles para el desplazamiento de ida, aunque sí para el regreso el viernes o sábado.
Desde Galicia es posible el vuelo directo a Ginebra con easyJet desde A Coruña (lunes y jueves) y Santiago (martes y viernes), aunque el horario del día del partido es algo justo al requerir de casi 2 horas por carretera hasta el estadio galo.
Para los más valientes está la opción de viajar por carretera. En coche particular requiere unas 15 horas atravesando por Irún y Burdeos, tiempo que se duplica en el caso de los autobuses regulares como Flixbus. El tren también aparece como alternativa al haber varias frecuencias al día entre Barcelona y Lyon con un tiempo medio de 5 horas. Desde la Ciudad Condal también hay conexión con Vueling a primera hora de la mañana cada día para quienes estén dispuestos a una escala nocturna en El Prat.
Entre los aeropuertos alternativos también está Marsella, a donde es posible llegar con Ryanair desde Oporto. Desde la capital del sur francés a Lyon es posible llegar en tren en 90 minutos por poco más de 20 euros.
Número de entradas
Los 59.168 asientos de aforo del Parc Olympique Lyonnais suponen un seguro para la alta demanda prevista para el desplazamiento, ya que la normativa fija que el 5% de los asientos del estadio deberán venderse para el equipo visitante. En este caso son 2.958 los billetes a los que tendría derecho el celtismo, cifra hasta ahora inédita en esta edición.
En el MHP de Stuttgart fueron algo más de 1.200 los valientes desplazados con apenas tres semanas de antelación. En otros viajes complicados como Zagreb o Belgrado se mantuvieron en 700 y 500 aficionados.
El sistema de reparto implantado por el Celta fija un 75% de las solicitudes por orden de antigüedad, mientras que el 25% restante se reparte por sorteo.
Precio
Hace un año la UEFA anunció, tras una amplia consulta con la Asociación Europea de Clubes (ECA) y Football Supporters Europe (FSE) un precio máximo de 35 euros en los partidos de la competición continental. En el caso de la Champions League este se reduciría a 50€ y en la Conference, a 20 euros. Estas entradas podrán solicitarlas todos aquellos aficionados que tengan el Carnet Celtista (30€ anuales) o sean peñistas.
Ultras de extrema derecha
Para viajar a Lyon, a diferencia de Birmingham o Belgrado, no es necesario ningún documento adicional como la ETA o el pasaporte. Sin embargo, sí que conviene tomar algunas precauciones ante la visita. La hinchada local está comandada por los Bad Gones, una formación de extrema derecha y ultranacionalista que ya ha protagonizado incidentes en ciudades españolas como Sevilla.