Decía el pasado lunes Andrés Iniesta, socio del Barça, "que en las elecciones siempre salen este tipo de cosas". Una afirmación con la que respondía sobre la opinión que tenía de la denuncia, en ese momento anónima, que presentó un socio azulgrana contra Joan Laporta ante la Audiencia Nacional. Entre las acusaciones de alguien que niega relacions con otros precandidatos, supuestos delitos blanqueo de capitales y el presunto cobro de comisiones indebidas.
"No voy contra Laporta"
La denuncia fue presentada telemáticamente a las 23.18 horas del pasado viernes, según desveló El Periódico. Desde entonces, un reguero de sospechas que han conducido a la identidad del demandante: Isidro Navarro Gurumeta. Un vecino de Pulgar (Toledo), el pueblo al que se mudó hace unos años y que se mantiene ajeno a la revolución causada por uno de sus 1.600 habitantes. El mismo que al sentir el cerco decidió dar un paso adelante.
"No voy contra Laporta y otros, no voy contra nadie y solo quiero esclarecer todos los hechos si es posible. El Juez decidirá si deben ser investigados o no. Ni por asomo querría hacer daño al Barcelona, que es el club de mis amores. No tengo nada personal contra él", se justificó en una carta remitida a RAC 1, en la que trató de explicar los motivos que le llevaron a asumir una causa de iniciativa individual, pero de gran impacto.
En un comunicado, el Barça aseguró que "los documentos sobre los cuales" se basan las acusaciones serían "falsos y/o manipulados". Según fuentes jurídicas, una acusación como la presentada necesita un soporte archivítico con pruebas como el rastro bancario. A esto hay que sumarle los plazos, por encima del 15 de marzo, día de las elecciones, en cualquier escenario.
El motivo de la baja de socio
De ahí que los conocedores de este tipo de operaciones entienden el procedimiento como una medida de presión, la misma que ha recaído en las útimas horas sobre el citado Isidro Navarro Gurumeta, que ha salido de golpe del anonimato. Había sido el número 2 de Vox a las elecciones municipales en Pulgar (no obtuvo acta). Mantiene activas cuentas en distintas redes sociales, en las que ha aumentado su privacidad para evitar filtraciones personales.
Llevó a cabo el movimiento en la jornada del miércoles, antes de remitir el escrito a RAC 1, pero para entonces ya se habían difundido imágenes suyas en las que aparece, entre otros, con los expresidentes azulgranas Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu. Una forma accidental de probar que no había sido socio de un día.
"Voy a aclarar que yo tenía el número de socio 65.302 y se me dio de baja sin comunicación alguna. No acudí de forma presencial a la renovación del censo porque no fui notificado. Fui socio durante 24 años. El 19 febrero causé alta presencial con el número 150.107. Me siento maltratado por mi propio club", aseguró en la misiva.
De acuerdo con el Barça, la baja fue por impago. En la huella digital del demandante su nombre aparece en boletines oficiales relacionado con expedientes de regularización económica ya resueltos. La mirada ahora, más allá del contenido de la denuncia, está en quién ha acompañado en esta compleja entente al socio azulgrana.