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Iván Ania, tras caer goleado ante el Andorra: “Ni antes éramos tan buenos, ni ahora somos tan malos”

Paupérrimo, insuficiente, insalvable o incluso desconcertante. Acepciones varias habría para definir la debacle firmada por el Córdoba CF en su regreso a El Arcángel tras una semana de éxodo a domicilio. Porque si el relato empezó a preocupar en Almería y cogió otro grado en Ceuta, frente al Andorra en el hogar cayó la actuación más errática del bloque de Iván Ania en todo lo que va de campeonato. De hecho, posiblemente de todo lo que va de etapa del asturiano al frente del banquillo cordobés. Tres goles en media hora bastaron para decidir el destino de los tres puntos. Los del Principado redondearon con el cuarto en la segunda mitad, mientras que Adilson puso la gota de dignidad con el 1-4 definitivo «En una semana que podía meternos casi con el objetivo cumplido, nos hemos dado tres hostias. Hay que levantarse, ni antes éramos tan buenos, ni ahora somos tan malos. Los buenos equipos ahora demuestran su personalidad», reconoció el propio técnico blanquiverde tras el encuentro.

«El más señalado tengo que ser yo, que soy el entrenador y hemos perdido tres partidos en una semana, algo no habré hecho bien. Si alguien es culpable de estas tres derrotas, soy yo, asumo la máxima responsabilidad», reivindicó seguidamente.

«Hemos hecho aguas»

Y es que por tercer partido consecutivo -los tres con derrota-, los califas dijeron adiós al botín en el lapso de apenas media hora. Este lunes, con un añadido importante: apatía defensiva total, poca claridad arriba y, a grandes rasgos, ritmo por debajo del mínimo exigible. «En la primera parte nos superaron. Lo hicieron con balón, generaron tres goles, tuvieron incluso alguna opción más. Iban a la espalda de nuestra defensa, no supimos ir a esos balones. Se pusieron 0-3 e intentamos reaccionar con cambios, con un poco más de energía. Ni así fuimos capaces. Metimos gol en la menos clara que habíamos tenido», aseguró, visiblemente contrariado.

Cambió la imagen, ligeramente a mejor, tras el paso por vestuarios, eso sí. Optó el ovetense por introducir a Percan, Bri y Adilson y la receta cambió, o al menos ofreció algo más de tensión. Pero la defensa, por entonces, ya «había hecho aguas»… «En el aspecto defensivo, hemos hecho agua. Son nueve goles en tres partidos, ocho de ellos son en la primera parte. No creo que sea un tema de falta de energía. Quizás, se dieron muchísimos duelos en los que fuimos perdedores. Está claro que, defensivamente, hemos sido endebles, vulnerables», analizó.

Y sobre el descanso, apuntó que «corriges cosas, haces cambios, intentas reactivar, meterte en el partido. En los diez primeros minutos tuvimos opciones de hacer un gol, que nos pudiera dar confianza y generarles dudas. Seguimos insistiendo, asumiendo un riesgo alto».

Con la mirada en el Racing

Posando el ojo en lo siguiente, sin embargo, el asturiano también aprovechó para lanzar un mensaje de ambición de cara a la próxima estación que asoma por la agenda blanquiverde: el domingo ante el Racing de Santander en El Sardinero. «De cara a Santander, tenemos que reponernos, levantar el ánimo, analizar dónde hemos fallado. Vamos a uno de los campos más difíciles, el Racing va líder y genera muchísimo, pero hasta esta semana, el equipo estaba siendo sólido y contundente. Tenemos que recuperar esa línea, que no solo es hablar de los defensas», apostilló.

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